
Hace algunos meses, un domingo de aquellos, Giae y yo fuimos almorzar a Bembos. Estábamos muertas de hambre porque habíamos conversado durante horas. Así es que ordenamos nuestro pedido. En la caja registradora, habían pegados dos tamaños de vasos de gaseosa y de cajas de papitas. Entonces, procedimos a ordenar dos combos en tamaño regular, confiadas que el tamaño de nuestro combo era el que indicaban en la caja registradora.
Esperamos algunos minutos y cuando recibimos nuestra bandeja ¡oh sorpresa! el tamaño de nuestros combos era más pequeño que el indicado en caja. Sin dudarlo, hicimos la pregunta del caso al administrador indicándole lo que nosotros habíamos visto en la caja contra lo que habíamos recibido y él nos explicó que Bembos ofrece 3 tamaños: regular, mediano y grande pero que solo los últimos dos se encontraban pegados en la caja registradora.
Giae y yo le indicamos que no estaban dando toda la información necesaria a sus clientes y el administrador sin pensarlo dos veces nos ofreció agrandar ambos combos gratis. Ello, es una muestra de que en Bemos el cliente siempre tiene la razón y que además los proveedores de servicio deben ser flexibles y aceptar las sugerencias o quejas de sus clientes porque ellas reflejan una oportunidad.
Si bien es cierto, nosotras pasamos un pequeño mal momentito de desilusión, la decisión final del adm. excedió nuestras expectativas.
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